sábado, 21 de julio de 2012

Con fuerza y entusiasmo

El maestro debería tener constantemente por meta, la sencillez y la eficiencia. Debería enseñar principalmente con ilustraciones, y aún al tratar con alumnos mayores, debería tener cuidado de que todas sus explicaciones sean claras y sencillas. Muchos alumnos de más edad son niños en entendimiento. El entusiasmo es un elemento importante en la realización de la obra educativa. En cuanto a esto, la observación hecha una vez por un celebrado actor, contiene una sutíl sugerencia. El arzobispo de Carterbury le había preguntado, por qué los actores al representar una comedia, impresionaban tan notablemente al auditorio al referirse a cosas imaginarias mientras que los ministros del evangelio, impresionaban tan poco al suyo, hablándoles de cosas reales. "Con todo el respeto debido a nuestra eminencia -contestó el actor-, permitidme deciros que la razón es sencilla: es el poder del entusiasmo. Nosotros hablamos en el escenario de cosas imaginarias, como si fueran reales, y vosotros en el púlpito, hablais de cosas reales, como si fuesen cosas imaginarias
(Ed 233)

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